Myriam Bleau / “A Taste of Sónar+D”

"autopsy-glass" tech-show

Apenas estoy despertando del letargo que me provoca la invernación musical anual de la ciudad, ¡pero ya puedo empezar a sentir la primavera! No puedo verla en el calendario ni olerla en el parque, pero ya empiezo a oírla gracias a las propuestas precursoras de la temporada de festivales que se avecina, entre las que destaca “A Taste of Sónar+D” by Mazda Rebels.

Para el reinicio del florecimiento musico-festival de este año, la semana pasada el Espacio Mazda contó de nuevo con una actuación de la canadiense Myriam Bleau, quien en abril de 2016 ya nos trajo su performance “Soft Revolvers” y en la que creaba sonidos con peonzas de metacrilato. Pero, ¿cómo? ¿Las aporreaba? Nooo; esta chica es compositora, multi-instrumentista y una artistaza digital, así que es de las que sabe coger unas peonzas hechas por ella, combinarlas con unos algoritmos muy locos incomprensibles para el resto de mortales (o al menos para mi) y hacer que, en función de la velocidad y el tipo de movimiento de las peonzas, éstas emitan unos sonidos y luces u otros. Yo me quedé en la flauta de plástico babada.

Este año ha dejado las peonzas en casa y se ha traído toda la cristalería y ciertos instintos asesinos para dejarnos de pasta de boniato con su nuevo tech-show “autopsy-glass”, en el que crea y se re-crea manipulando y destrozando un montón de copas de vino con herramientas quirúrgicas (aquí es cuando uno pilla lo de “autopsy-glass” y sonríe internamente satisfecho). Pero, ¿cómo? ¿Las aporreaba? Algo así…

 

“Con la finalidad de poner al espectador en tensión, Myriam Bleau manipula las copas hasta la rotura, unas veces con delicadeza y otras con violencia, la artista obtiene un rango de sonidos que pueden ser ligeros y resonantes o cortantes y abruptos. Bleau desarrolla una composición sonora que combina sonido y luz mediante las diferentes resonancias del vidrio. El objetivo es catalizar la tensión que se da ante la inminente destrucción del delicado material.” #SónarDbyMazda

 

Y encima es guapa.

 

Photos by Marta Minguell.

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