Na Mindona

  • de "ses illes" a muerte
  • c/ Riereta 8 (Raval)
  • la "Coca de Trempó" de masa casera

¡Aquí hasta el vermut es mallorquín!

“Ensaimadas gigantes y sobrasada”. Esto es lo que te habría contestado hace una semana si me hubieses preguntado por mis conocimientos de la cocina mallorquina. Probablemente, además, habría buscado en Google si existen o no las ensaimadas gigantes de sobrasada (lo he buscado; existen; foodporn duro), pero tras esta aproximación superficial, poco más habría podido comentar de la gastronomía de nuestras vecinas, “Ses Illes”. ¡Qué insípida es la ignorancia!

Como ravalera asidua al teatro que soy, mi ruta de ocio suele incluir frecuentes visitas al Café-Teatro Llantiol, en calle Riereta, un callejoncito por el que, si pasas con prisa, nada te llama la atención pero en el que, si pasas con hambre, descubres Na Mindona, el pedacito de Mallorca del que aquí quiero hablarte y en el que hasta el vermut es mallorquín. Probamos el llamado “Palo de Mallorca” (denominación geográfica protegida), resulta que es tan bueno como fuerte, pero el sifón hace de las suyas y te acabas bebiendo tres. Para “empapar” hablamos con Xisca, la risueña dueña del local, y le pedimos que nos trajera todo lo que había en el menú ese día:

 

Sobrasada con miel, para untar y relamer.

Finísima Coca de “Trempó” (mezcla de verduritas) cuya masa hacen ellos mismos.

“Arròs Brut”, un arroz caldoso de carne y verduras cocinado con mucho amor y mucha especia (sorprendente uso del clavo y la canela).

“Sopes Mallorquines”, plato que uno se espera que venga con cuchara pero que no, que nada tiene que ver con la sopa. Se trata más bien de unas migas con verdura y carne o pescado.

“Tumbet”, receta típica a base de berenjena, patata y tomate (similar a la samfaina) y que en esta ocasión iba acompañado de merluza. Sencillo, pero cada ingrediente en su punto.

Pies de Cerdo, solo aptos para sus fans. Si, como yo, eres miembro de este club de sabios sibaritas, ¡pídetelos!

>  Y los postres, todos mallorquines también, por supuesto: “Gató d’Ametlla” (bizcocho de almendra tipo tarta de Santiago pero más esponjoso) con helado de almendra; “brossat” (mató) con confituras caseras que hace la mismísima madre mallorquina de Xisca y, finalmente, mi favorito, ¡pudin de auténtica Ensaimada de Mallorca*!

 

Tras esta bacanal, por si no nos íbamos contentos, nos trajeron el broche de cualquier buena comilona mediterránea: los digestivos que, en este caso, eran unos licores de hierbas (típicos de Mallorca, cómo no).

*Si quieres probar auténtica Ensaimada de Mallorca, en este rinconcito del Raval la encontrarás: les traen la masa directamente de las Islas porque, como dice Xisca, “la de aquí no sabe igual”.

 

Photos by La Vecina Magazine.

La Vecina Trends&Friends Tour. ¡Gracias Rubén Put y Ángel Oliver!

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